Bolivia: Nueva Ley de Educación

Se ha aprobado la Ley de Educación Avelino Siñani – Elizardo Pérez, importante momento que fue  antecedido por una espera bastante prolongada, en realidad desde el Congreso Educativo del 2006. En este momento, ¿qué  significa contar con la nueva ley educativa? Inicialmente,  apuntalar los  lineamientos políticos, económicos, sociales, y culturales establecidos en la Constitución Política del Estado y el espíritu en el que se enmarca; al mismo tiempo, implica el reconocimiento y la afirmación de una situación colonial que se busca transformar, no sólo de manera discursiva  y formal;  puesto que se requiere trascender la racionalidad pedagógica, y encontrar en ésta el sentido liberador, un sentido de renovación para todos y todas.

Esto significa tener en cuenta las ausencias que se advierte en el sistema educativo, entre éstas: i) la importancia de desmontar el colonialismo, esta necesidad surge ante la ausencia de una  posición crítica respecto a la realidad educativa donde se acentúa las desigualdades y donde los encuentros culturales reproducen  y marcan diferencias que generan exclusión y atentan contra los derechos de las personas.

ii) Profundizar en las concepciones educativas, en la aprehensión de los nuevos paradigmas, los sentidos éticos - políticos y la redefinición del concepto de educación desde la perspectiva de derecho humano.

iii) Replantear las estructuras de la gestión organizativa y administrativa  del sistema educativo, de tal manera que se pueda revertir la débil institucionalidad sometida a relaciones clientelares partidarias, desde hace varias décadas, por lo que se advierte una disminuida capacidad de decisión en mandos medios, y la evidente exclusión de género.

iv) Asumir que la formación docente necesita  tomar un nuevo rumbo, reinventarse, mantener sintonía con las transformaciones del Estado. Esto hace más complejo el contexto de su acción que requiere de propuestas pedagógicas y políticas que transformen el  significado de la educación bajo nuevas visiones de sociedad y persona.

v) Construir  propuestas curriculares que interpelen la relación entre sociedad y escuela, que sea un puente donde se vincule la educación y la vida, que el enfoque pedagógico responda a los procesos de descolonización, despatriarcalización, a los principios de comunidad, al sentido creativo y productivo.

vi) Analizar la visión paralela de la educación formal y la educación alternativa y la  categorización de destinatarios a los que llegan estos servicios. Si el enfoque de la educación a lo largo de la vida y la educación como derecho humano fuera realmente asumido en ambas modalidades, la educación podría dar un importante giro y tener mayores posibilidades de superar problemas de enseñanza y aprendizaje históricos.

Beatriz Pérez 
es parte de la Campaña Boliviana por el Derecho a la Educación.

La Razón


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